¿Qué es una contractura capsular? Todo lo que debes saber sobre esta posible complicación de los implantes mamarios

Cuando se realiza un aumento de pecho con implantes, es normal que el organismo reaccione formando una fina capa de tejido alrededor de la prótesis. Se trata de un proceso completamente natural y esperado.

Sin embargo, en un pequeño porcentaje de pacientes, esa cápsula puede endurecerse y contraerse más de lo habitual. Es lo que se conoce como contractura capsular.

Aunque escuchar este diagnóstico puede generar preocupación, es importante saber que existen diferentes grados de contractura y que, cuando aparece, puede tratarse de forma individualizada.

¿Qué es la cápsula que rodea al implante?

Cada vez que se coloca un implante mamario, el organismo crea de forma natural una fina membrana de tejido cicatricial a su alrededor.

Esta cápsula tiene la función de aislar el implante del resto de los tejidos y forma parte del proceso normal de cicatrización.

En condiciones normales, es fina, flexible y pasa completamente desapercibida para la paciente.

¿Qué es la contractura capsular?

La contractura capsular se produce cuando esa cápsula cicatricial se vuelve más gruesa y rígida de lo habitual, ejerciendo presión sobre el implante.

Como consecuencia, el pecho puede adquirir una consistencia más dura y, en algunos casos, cambiar ligeramente de forma o producir molestias.

No todas las contracturas presentan la misma intensidad, por lo que cada caso debe valorarse de forma individual.

¿Por qué puede aparecer?

No siempre es posible identificar una causa concreta.

Se considera que la contractura capsular es una complicación multifactorial, en la que pueden influir diferentes circunstancias.

Entre los factores que se han relacionado con su aparición se encuentran:

  • La respuesta individual del organismo al proceso de cicatrización.
  • Pequeños sangrados alrededor del implante durante el postoperatorio.
  • Procesos inflamatorios o infecciones poco frecuentes.
  • Determinadas características del implante o de su colocación.

En la mayoría de los casos no existe ninguna actuación por parte de la paciente que haya provocado esta complicación.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas dependerán del grado de contractura.

Algunas pacientes únicamente notan un ligero endurecimiento del pecho, mientras que en otras pueden aparecer cambios más evidentes.

Entre los signos más habituales se encuentran:

  • Mayor dureza de una o ambas mamas.
  • Cambios en la forma o la posición del pecho.
  • Sensación de tensión.
  • Molestias o dolor, especialmente en los casos más avanzados.
  • Asimetría entre ambas mamas.

Ante cualquiera de estos cambios, es recomendable acudir al cirujano para realizar una valoración.

¿Cómo se clasifica la contractura capsular?

Los especialistas suelen utilizar la clasificación de Baker para valorar su gravedad.

De forma sencilla, puede resumirse en cuatro grados:

  • Grado I: la mama tiene un aspecto y una consistencia completamente normales.
  • Grado II: existe un ligero endurecimiento, aunque el aspecto sigue siendo natural.
  • Grado III: el pecho presenta una mayor dureza y ya pueden apreciarse cambios en su forma.
  • Grado IV: además del endurecimiento y la deformidad, suele aparecer dolor o molestias.

Esta clasificación ayuda al especialista a decidir cuál es el tratamiento más adecuado en cada caso.

¿Se puede prevenir?

No existe una forma de prevenir completamente la contractura capsular.

Sin embargo, una correcta planificación quirúrgica, la elección del implante más adecuado para cada paciente, una técnica quirúrgica cuidadosa y el seguimiento durante el postoperatorio contribuyen a reducir el riesgo.

Además, es importante seguir todas las recomendaciones indicadas por el cirujano tras la intervención y acudir a las revisiones programadas.

¿Tiene tratamiento?

Sí.

El tratamiento dependerá del grado de contractura y de los síntomas que presente la paciente.

En los casos leves puede ser suficiente realizar un seguimiento periódico.

Cuando la contractura es más avanzada o provoca molestias importantes, el cirujano puede recomendar una intervención para liberar o retirar la cápsula cicatricial y, si es necesario, sustituir el implante.

La decisión se toma siempre tras una valoración personalizada, teniendo en cuenta las características de cada paciente.

La importancia del seguimiento tras un aumento mamario

La mayoría de las pacientes con implantes mamarios nunca desarrollan una contractura capsular. Aun así, acudir a las revisiones periódicas permite comprobar que la evolución es correcta y detectar cualquier cambio de forma precoz.

En Clínica Dr. Sanguino realizamos un seguimiento individualizado de nuestras pacientes antes y después de la cirugía para garantizar una atención personalizada en cada etapa del proceso.

Si has notado cambios en la consistencia o la forma de tus implantes mamarios, o simplemente quieres resolver tus dudas sobre la contractura capsular, estaremos encantados de valorar tu caso y ofrecerte el asesoramiento más adecuado.